Oposiciones a Sísifo

"Creo que no te quiero,
 que solamente quiero la imposibilidad
 tan obvia de quererte
 como la mano izquierda
 enamorada de ese guante
 que vive en la derecha."
        

Julio Cortázar

"o sea
resumiendo
estoy jodido
                y radiante
quizás más lo primero
que lo segundo
y también
                viceversa"

Mario Benedetti


 
1.Poemita naif 16.Es otra cosa
2.Mientras tanto 17.Plis-Plas
3.Como una enfermedad inexplicable 18.Fauvismo
4.Ventana de un viernes 19.Un Consejo
5.Este triste circo 20.Último poemita naif
6.Oposiciones a Sísifo 21.Adiós paraíso
7.Más fácil 22.Sucedáneo
8.Demostración número tres 23.8 de Enero
9.Este no tenerte 24.Asunción del no
10.Presagio 25.Qué juego tan extraño
11.Poema con retraso 26.Lunes, martes y jueves
12. Currículum 27.Las inquilinas
13.Otro poemita naif 28.Acerca de la Clocharde multicolor
14.Carta 29.Postal de Roscoff
15 De la A a la Z
 
 
 



 


 

Poemita naif

Te estás diluyendo poco a poco,
terrón de azúcar amarillo,

en el café con leche de cada día.

Te vas sin siquiera despedirte,
con tu naricita blanca y pequeña.

Ruedas calle abajo sonriéndoles a las nubes
y a los adoquines impares.

Ya no eres sino sueño y humo
en cualquiera de mis madrugadas

Cierras al fin los ojos con fuerza
y desapareces con un "pop" y un fogonazo.

 

 

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Mientras tanto

"Una carta de amor no es el amor,
sino un informe de su ausencia"
Mario Benedetti


Dentro de un rato volveré a mi casa

y escarbaré en el buzón

en busca de una carta tuya,

aunque sepa de antemano que no habrá nada.

Mientras tanto sigo en este cafetucho
con vistas a Sabino Arana

bebiéndome "Fools rush in" sin prisa

y lamentando con discreta violencia

mi maldita afonía selectiva, fatalmente selectiva.

Dentro de un rato seré un poco más viejo,
y tu seguirás sin estar pensando-en-mi

aunque ahora me esté dejando la vida y la tinta

en este café, en esto que escribo.

Mientras tanto el futuro viene a trompicones,
se me atraganta y no hay quien lo digiera,

con su rastro viscoso de ira contenida

con sus mensajes esperados, extraviados

con todo su sarcasmo de siempre, una vez más.

 
 
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Como una enfermedad inexplicable

Pueden ser una lluvia de cristales
o un dolor agudo y desigual.

Pueden ser un río o una tormenta

y también un caballo salvaje o sensato,

aunque a veces son poco más

que el milenario y conocido gotear humano.

Se parecen entre sí,
da incluso escalofríos pensarlo

y a la vez son distintas,

como la repugnancia y la devoción

como la embriaguez y la fe

como la locura y las letras de cambio.

Pero nos olvidamos de sus matices
de sus reversos y de sus noches en vela.

Al mirarlas sólo vemos un escaparate

que pide a gritos piedras contra su cristal,

manos que roben los pasteles, la ropa,

los libros que allí se exponían

antes de llegar nosotros

con tanto ladrillo y tanto deseo.

Y yo quiero ver más,
quiero escurrirme entre las grietas

como un humo asombrado

para poder comprender que ellas tampoco ven

nuestra inmadurez suicida

ni nuestras sencillas obsesiones de saliva y luz,

ni las eventuales confesiones sorprendentes

y derrumbamientos imprevistos.

Saber, de pronto y para siempre,
que nos separa la fuerza del deseo

como una alambrada,

una trinchera

o una enfermedad inexplicable.

 

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Ventana de un viernes

Sobre el mar, sobre las nubes ingratas
Bajo un cielo insatisfecho, sobre la tierra preñada.

Sobre todo y bajo ningún concepto.

Sobre los miedos, bajo tus manos.
Sobre mis hombros, bajo las lágrimas.

Sobre las ganas de correr, bajo la ropa empapada.

Sobre todo y bajo ningún concepto.

Sobre los celos impotentes,
sobre la condición humana.

Bajo nuestras limitaciones crudas,

sobre la conciencia de la nada.

Sobre todo y bajo ningún concepto.
 
 
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Este triste circo

Pulo y afilo las palabras como cuchillos
Estás avisada.

Les saco  brillo delante de tu cara
ahí está la paradoja

ahí está la gracia.

Soy un fantoche de lanzador de cuchillos
que va a hacer su número

y tú aún te sientes afortunada

de haber sido elegida entre el público

para sostener la manzana.

 

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Oposiciones a Sísifo

"Ya no te amo, mi amor."
               Julio Cortázar
Siempre :
    "Es tu culpa,

    me haces daño…

    basta ya".

Pero también :
    "Lo siento tanto,

    soy un idiota…

    ya estoy curado".

Y, de mientras, algún Demiurgo
incompetente (e irresponsable)

se retuerce de risa.

 
 
 
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Más fácil

Ojalá fuese más fácil
pero la vida es la vida,

o, al menos, eso dicen.

Ojalá fuese como saltar a la pata coja
o como cruzar un semáforo en rojo,

si no hay coches pasando.

Algo más tonto, más fácil, más rutinario.
Algo como mojarse cuando llueve,

lo más predecible, lo más evidente.

Ojalá fuese como decir "buenos días, ¿a qué piso?"
o "dos con leche, por favor"

o "perdona, ¿tienes hora?".

Ojalá fuese más fácil
pero la vida es la vida,

o, al menos, eso dicen.

 

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Demostración número tres
 

 "Te amo y no te amo como si tuviera
en mis manos la llave de la dicha
y un incierto futuro desdichado"
Pablo Neruda


 Ahora te estoy viendo,

estás ahí, al otro lado de la clase.

Ahí mismo sentada, embutida en tu abrigo

mirándome desde el silencio azul de tus ojos.

En realidad no, qué va, sólo te he imaginado,
el profesor sigue hablando y tú te desvaneces.

Ahora miro por la ventana,
vaya, tú otra vez, vas y vienes.

Andas mirando al suelo como si los charcos

fueran escaparates o nubes o estrellas.

Después las gotas rompen los espejos
y tú desapareces también con ellos.

Poco a poco me voy dando cuenta
de cómo

cada vez que te veo

eres sólo ilusiones

que resbalan hacia el olvido

cuando la luz,

o alguien ajeno,

se te acercan demasiado.

Entonces veo los hilos que yo mismo
te puse con paciencia.

Entonces vacilan las manos que un día

escogí entre tantas.

Y la llave de la dicha se derrite

escurriéndose entre tus dedos infantiles

(y sólo en parte inocentes)

hasta formar en el suelo

una mancha amarilla y delatora.

Luego, siempre luego, sin importar cuántas veces
la haya visto deshacerse

la llave vuelve intacta a tus manos

como una broma cruel o un juego desquiciado.

Será esto último justamente lo que algún día
me haga ver de manera incontestable y grosera

que tú, mi amor, nunca has existido realmente.

A pesar de Neruda, de tu madre
y del color verde.

 
 

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Presagio

El mal está en los pantalones sin planchar
en los pies fríos

en la nevera vacía.

El mal está en los charcos inoportunos
en las bocinas molestas

en las cagadas de perro.

El mal que yo conozco
nunca ha pasado de ahí,

aunque los latidos del suelo

presagien ahora lo peor.

 
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Este no tenerte
 

mis disculpas a Umberto Eco


 No te tengo y es una mierda

como la mugre que uno encuentra

entre los dedos de los pies.

No te tengo y me doy pena
como un pájaro con la puerta abierta

que no huye porque no sabe.

Este no tenerte quita sentido al resto
y soy de pronto un arquitecto nómada,

o un nobel de literatura prehistórico.

Los idiotas de la biblioteca
no saben que no te tengo

son sólo espectadores mal informados

de la obra que venían a ver esta tarde.

Afuera llueve y hacer frío
Afuera Cortázar se revuelve

en su cama de Montmartre

a causa de la humedad,

y Borges nunca existió.

Eres y serás mi centro, mi kibutz
Siempre, mientras no te tenga.

 
 

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Poema con retraso

Me ofreciste el olvido,
tu vino dulce de San Juan,

y yo te bebí entera,

me emborraché, lo admito.

Pero ni siquiera así pude deshacerme
de ciertas cargas, de ciertas imágenes

sombrías y punzantes.

Ahora, en mi lista de no-olvidables
hay también un helado en Pamplona,

un colchón sin somier

y sardinas de madrugada.

Tal vez hayas sido tú
mi mejor sueño

en este insmonio del recuerdo.

 
 
 
 
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Fauvismo

Ahora sólo quiero decir que A es eminentemente amarilla, también es chillona así que amarillo chillón.

B sin embargo desprendía verdor y  sobre todo azulidad.  Su azulidad fue la más azul y la más redonda.

La amarillez de A es puntiaguda y con rayas grises, pero tiene un culo maravilloso indiscutiblemente mejor que cualquier culo azul. Además, la pequeñez de A es más equilibrada y tiene unos ojos tan increíbles que, si la miras fijamente, te quedas como atontado y sólo te vienen a la cabeza palabras que empiezan con "m" o verbos de la tercera conjugación.
 
 
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Currículum

Te intento comprar con poemas
(a cada hora lo intento),

con poemas como si fuesen

solicitudes de empleo.

A cada hora me vendo en garabatos,

plagios y redundancias.

Licenciado en Derecho por Deusto,
te quiero y no te tengo

tu ausencia es un plato de postre

con restos de flan.

Proficiency en Inglés y Goethe en Alemán,
lloro y me invento versos

que escribo en las contraportadas

de los libros que tu nunca leerás.

Cursé master en MBA en Oxford,
y hasta tus sobrinos me querrán nada más verme,

lo juro, igual que Bizkor, ¿te acuerdas ?.

Ruego se pongan en contacto conmigo
si requieren mis servicios,
a ratos miro al mar,

y veo que el destino es cada vez

más desdichado y menos incierto.

...soy mediocre, no tengo tantos títulos,
soy muy vago, no nací para abogado.

Ellos no deben enterarse.

Tú tampoco debes saber
que afuera hay más trabajos

pero que necesito éste

porque ya me hice a la idea

y luego están el alquiler,

las facturas…

            esas pequeñas cosas.

Al menos ellos me llamarán,
y una amable telefonista

me dirá dulcemente

que la plaza ya ha sido ocupada.

Tú, en cambio, prolongarás interminablemente
esta incertidumbre de ETT

estas esperanzas

manoseadas y requeteoídas.

 
 
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Otro poemita naif

Eres lo más parecido
a la felicidad momentánea,

metida en un frasquito

expuesta tras un cristal.

Te miro y me miras
como un gatito en el escaparate

maullando tan pequeño

pidiendo que entren y lo compren.

Pero yo no puedo darte nada
y además llego tarde,

así que tengo que pasar de largo

intentando que no me veas

los ojos nublados,

las manos crispadas

en los bolsillos.

 

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Carta

Es ahora que comprendo,
con miedo alegre,

como un sapito entre tus manos,

lo que me separa de ti, Julio.

No son pasaportes
                envergaduras

                                ni acentos.

No es que yo
sea fama lampiño

y tu fumador bohemio.

No hablo tampoco
de los 5 años

de coincidencia

                inconsciente

desperdiciados entre

mi llegada

                y tu partida.

Y ni por un momento
se me ha ocurrido pensar

que dos mil kilómetros de aire

o tres metros de tierra

puedan tener algo que ver

con este silencio ensordecedor.

Es, en realidad, el abismo del ritmo
lo que siembra y riega

esta fecunda ausencia.

Para mi eres estático.
Te abro, te leo,

te cierro cuando me canso,

me paro en un verso

o en un adjetivo

y los vuelvo a leer

sin prisa, sin huecos.

Pero tú
nada

tienes que decir

                       en eso.

Es algo que duele, lo sé
y créeme que lo siento.

Son los inconvenientes de estar muerto,

o de no haberme conocido,

que para el caso es lo mismo.

También tengo que contarte,
eso sí,

que se me ocurre una solución

al problema.

Una solución perfectamente inútil

aunque también muy plástica.

Ahí va.

Digamos que descubrí
hace poco,

apenas,

torpemente,

la capacidad del Jazz

para hacerte andar

                en tus fotos

para hacerte hablar

                en tus cuentos.

Fue Miles Davis
y cierta frase de Rayuela.

Fue un café de máquina

y una pared de ladrillos.

Sólo quise decirte eso,
que ahora te tengo un poco más

y también que no.

Ya me despido,
con la certeza de que tú has entendido

esta mansalva de ingenuidades gratuitas,

mejor que yo

cualquiera de tus palabras.

Cuídate y saluda al Sr. Monk si le ves.
 
 

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De la A a la Z

Yo sé que hay dos ojos y una calle
y que bajando esa calle está Herradores,

igual que bajando la vida está la muerte.

También sé que hay café y unas manos
cálidas y prohibidas que juegan con el mechero

mientras un cigarro se muere por que lo enciendan.

Y sé que hay otra vida que no estoy viviendo
pero que a ratos puedo mirar

por esas ventanas hechas de sellos y sobreentendidos.

Yo sé que lo sabes, y con eso me basta.
 

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Es otra cosa

No es eso, ellos no lo entienden.
No es que hayáis echado un polvo.

No, no es eso,
es otra cosa.

Es (en realidad)
que ha tenido tu piel en sus ojos,

            cada tramo de tu piel,

sin límites,

            viéndola temblar.

No es cuestión de pudores o jadeos,
qué tonterías.

Es (mucho peor)
que ha explorado lo que hay

                           más allá de tu ombligo,

que ha conseguido hacerte estremecer

con su olor o con sus manos

y que tú en ese momento

le has necesitado

                    más que a mi

                                        nunca.

No es que os quedaseis satisfechos y animales,
por Dios que no.

Es (duele imaginarlo)
que habéis dormido abrazados,

que habéis compartido esa intimidad de cuatro ojos

            que se miran incrédulos en la oscuridad,

esa intimidad de dos cuerpos

            que se sienten y se tocan

como si no estuviesen seguros de seguir vivos

después de todo

y sólo

así

pudiesen asegurarse.
.

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Plis-Plas

Tengo un amigo que no llega.
Tengo tres obreros vestidos de blanco,

como novias.

Tengo una silla sin correr
una mitad de mesa vacía

un cigarro solitario en el cenicero.

Tengo un amigo
en un autobús que avanza

como una lombriz:

puerto arriba

puerto abajo

que se arrastra hacia aquí,

pero no llega.

 
 
 
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Un Consejo

No debería decírtelo
no debería arruinar el momento diciéndotelo

no debería descorrer el telón

no debería encender las luces

no debería ponerte sobre aviso

ni darte los cinco minutos de ventaja

que te voy a conceder.

Pero voy a hacerlo.
Voy a pedirte que,

por favor,

por tu bien,

no me construyas

con los pobres materiales de mis palabras

ni con la mentira que se dibuja en mi cara de niño.

No te creas lo que he escrito
no tomes en cuenta lo que leo

o lo que digo haber leído.

No compres el humo que intento venderte
en cada sílaba,

en cada poema como éste mismo

-contradicción en tinta azul-

que estoy escribiéndote

para advertirte del peligro

(Nike patrocina el día internacional

contra el consumismo).

No debería pedírtelo,
pero tengo que hacerlo.

No me construyas

no me compres.

Porque, si lo haces
nunca conocerás al otro.

Al más idiota, al más sincero

al más ruin, al más vencido.

Al que a cada instante desahucio

            de los restaurantes de sonrisas

            de los hoteles de besos.

Al que vaga en mi interior.

A mi.

 
 
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Último poemita naif

"Fumarnos un peta a medias
es como besarte un poco".

Son sólo cosas que se le ocurren a uno.
 
 
 
 
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Adiós paraíso

Hay un paraíso que se está cerrando
Hay  un paraíso de café, de risas

de canciones y de besos

que se está cerrando.

Yo no lo descubrí, tuvieron que mostrármelo
a través de una ciudad provinciana y gris

Yo no lo descubrí, pero nada más entrar

me sentí como en casa y me aprendí

los nombres,

las calles

y las caras.

Es un paraíso accesible (¿abierto-democrático?)
pero uno no puede quedarse en él

más de tres o cuatro días, si no,

los teléfonos se convierten en serpientes

que intentan morderte mientras duermes.

Allí, el manual de instrucciones
que arrastro - o que me arrastra-

deja de ser grillete de fantasma

y se vuelve más tenue, más cómico y más infeliz.

Y todo gracias al mago, a San Pedro
al lúdico, dominical dibujante de moscas.

Cuando él por fin se vaya
el paraíso se cerrará definitivamente

y volverá a ser solamente una ciudad de provincias

llena de viejos

y de fachas.

 
 
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Sucedáneo

Dejo
        que me des abrazos

porque sé que nunca me darás un abrazo.

        que me des besos

porque sé que nunca me darás un beso.

        que me regales anillos

porque sé que nunca me regalarás un anillo.

Permito que todo eso ocurra
(incluso lo disfruto amargamente)

pero qué pobre, pobre,

pobre comparación.

 
 
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8 de Enero
 

"El punto de partida está partido"
Andrés Ortiz Osés


 Viendo este atardecer

podría parece que es el último.

Último o primero poco importan

si somos sólo un ser brevemente vivo

que se descoyunta estupefacto

sin saber quién le condenó

a mediar entre dos muertes :

la que nos pre-fue

y la que nos post-será.

 
 
 
 
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Asunción del no

  

                                   "Fui una letra de tango
para tu indiferente melodía"
 Julio Cortázar


 Dónde quieres que guarde

el pasado,

ese que ya he perdido

el futuro,

ese que voy a perder.

Dónde carajo meto nuestros gatos
los libros, las macetas

Dónde cabrán las tardes de domingo

y las noches de viernes

cenando en nuestra casa,

las velas, el champagne,

el disco de Stan Getz

(tan distinto si uno lo escucha solo).

Nuestro futuro está lleno de noes,
de ausencias

y de preguntas sin respuesta.

En qué barrio de qué ciudad
no viviremos

Qué país no recorreremos con nuestras mochilas,
        sintiendo

que no se puede subir más arriba,

        riendo

como sólo la plenitud permite.

En qué iglesia no no nos casaremos,
y nos reiremos cada vez que pasemos delante,

yo diciéndote

        "¿Quiere usted casarse conmigo, señorita?".

y tu contestando

         "Si te callas te invito a comer".

Qué no me dirás cuando me den
el Nobel de floristería

o el de paciencia esperando

en plazas frías y solo.

Llorarás sin haber sido
nunca

Liliana ni Aurora.

 

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Qué juego tan extraño

Competíamos por ganar
a cualquier precio,

pero perdíamos sin remedio

una y otra vez.

Sólo en algunos momentos
de calma

        de silencios

                de miradas

conseguíamos breves victorias.

¿Será tal vez que, sin darnos cuenta,
jugábamos siempre en el mismo equipo?.

 
 

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Lunes, martes y jueves

¿Cuales son las palabras de la seducción?.
¿Hierba?, ¿Nube?, ¿Mano?, ¿Luz?,

(¿o no son palabras?).

¿Como son las miradas de la seducción?.
¿Tímidas?, ¿Ambiguas?, ¿Bélicas?, ¿Conscientes?,

(¿o no son miradas?).

Hoy me duele la inocencia
y no hay farmacias de guardia.

 
 
 
 
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Las inquilinas

Nacen pletóricas de mi garganta inepta,
y viven en los huecos que tus manos

hacen con la muerte.

Deambulan por los pasillos
de un pasado inalterable

y mal ventilado.

Esperan resignadas la llegada
de trenes prescindibles

cuya carga ya conocen.

Acaban siempre abandonadas
en algún banco del parque

y cuando les llega la hora

se arrastran hasta tu portal

donde se suicidan ritualmente

sin dejar de sonreír: mudas, antiontológicas.

 
 

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Acerca de la Clocharde multicolor

Y un día comprendí
-me quedé erizado, astrologizado

semiotizado y cortazarizado-

que este mundo es un truco barato

una jaula para cinco mil millones de loros

en la que estamos encerrados

sin saber muy bien por qué.

Al compararlo con lo que hay más allá
me dan ganas de reír, de llorar

de subirme a las farolas.

Yo sé que tú lo sabes,
por eso te brillan así los ojos.

Cuando me miras fijamente
no es para verme

sino para que yo vea

a través de ellos

esa otra realidad

donde los colores son

 más intensos

y donde las patatas fritas

 no necesitan sal.

Y entonces, al verlo,
me quedo tan patidifuso

que tú te ríes  y apartas la mirada

no sea que me dé

por querer entrar en tus ojos

y vayamos a tener un disgusto.

 
 
 
 
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Postal de Roscoff

Porque Francia, en realidad, no existe.
!Qué carajo iba a existir !.

Sólo es una nación de árboles que huyen,

en filas o caóticamente,

a este lado de la autopista.

La república de comedores de queso
el reino de recepcionistas

cantarinas y somnolientas

no pasa de ser una sucesión

imprecisa e interminable

 de áreas de servicio impecables

y de puertos de mar apestosos,

de mareas bajas

y de precio altísimos.

Este país es una abstracción,
un cóctail de ilustrados, proxenetas,

existencialistas y chefs

al que le falta consistencia

para que nos lo acabemos de creer.

A pesar de todo el café
no es demasiado venenoso.

 Un beso,
                       Álvaro

 
 
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